Categoría: Reflexión

Corto realizado por el Foro de Vida Independiente sobre Asistencia Personal y su situación en España, como Derecho Humano y derecho establecido en la Ley de Promoción de la Autonomía. El Foro de Vida Independiente es una agrupación de mujeres y hombres interesados en luchar contra la discriminación que sufre el colectivo de personas con diversidad funcional, partiendo de las ideas y opiniones forjadas a través de sus vivencias diarias.

La Asociación de Cineastas Aras Audiovisual (1) ha realizado un cortometraje relacionado con la discapacidad. Según sus autores, el objetivo del cortometraje es “transimitir el afan de superación de todas las personas con discapacidad, tan infravalorado o tan poco visible para la sociedad en general“.

Enlaces relacionados:

1. Asociación de Cineastas Aras Audiovisual.
2. Enlace al vídeo (en Youtube).

Hacía tiempo que no escribía una entrada en este blog, pero lo cierto es que la organización del Congreso Tecnoneet 2008 nos tiene casi absorbidos por completo. El motivo de retomar el contacto con ustedes es para contarles que estuve en el Primer Encuentro Internacional de Tecnologías de Bajo Coste, celebrado los días 9 al 11 de julio de 2008, en Albacete (España).
Organizado por el Centro de Recuperación de Minusválidos Físicos  de Alcabete, este encuentro surge a partir de considerar los productos de Apoyo (ayudas técnicas) como un recurso esencial para garantizar la participación de las personas con diversidad funcional (con discapacidad) como ciudadanos de derecho. Sin embargo, estas tecnologías no siempre son un recurso al alcance todos sino que, por distintas razones se vuelve un recurso de difícil o imposible adquisición. Por tal motivo, muchos usuarios, profesionales y sus redes de apoyo han tenido que adaptar, crear o acomodar recursos a sus necesidades específicas utilizando materiales cercanos, de fácil acceso. En este contexto, el Encuentro tiene como objetivo crear un espacio para compartir este tipo de conocimientos y darlo a conocer a otros usuarios con necesidades similares.
Lamentablemente sólo tuve la oportunidad de asistir el jueves 10, pero suficiente para comprobar que se habían cumplido con creces los objetivos propuestos. Además me reencontré con amigos y colegas queridos como Jose Carlos Martín, Jaquim Fonoll, Francesc Busquets, Jordi Lagares, Ximo Galiana, Vivi Gallardo o Sete López; y conocer a Samuel Franco, colaborador habitual de este blog.
Por cierto que anunciaron que en breve se publicarán los materiales del Encuentro en la página http://www.recursosbajocoste.es/ por lo que habrá que estar pendiente.
Lo dicho, felicidades a la organización por el evento, y confiamos que haya pronto un Segundo Encuentro.

“TIC para todos y todas” es el lema bajo el que se celebró, los pasados días 23 y 24 de mayo, el I Congreso de Tecnologías de Atención a la Diversidad en la Educación Gallega (TADEGa 2008) en Santiago de Compostela. Pues bien, ahora publican un documento con las conclusiones del encuentro.
En dicho documento se incluyen los objetivos de la Asociación TADEGa.net, información sobre el Congreso, la valoración realizada por los más de cien asistentes (por cierto con ua media de 8,45 sobre 10), y las conclusiones propiamente dicha.
Este último apartado se estructura en tres áreas: referentes, acuerdos y nuevos enfoques a viejos temas. En cuanto a los referentes, el documento destaca la urgente necesidad de formar grupos educativos de referencia, y en este sentido, está claro que TADEGa es uno de ellos. La idea es simple: se trata de dar a conocer aquellas experiencias significativas y de calidad, y que sirvan de referencia a los demás. En este sentido, parece que la existencia del perfil de “Asesoría de Tecnología Educativa y Atención a la Diversidad” en la administración educativa, puede contribuir a la vertebración de dichas iniciativas.
Por otro lado, destacan algunos de los acuerdos que se han alcanzado en el seno de la Asociación, como el firmado con Divertic para la traducción al gallego de la herramienta Aumentativa.net; el propuesto por la Dirección de Educación de la ONCE para investigar sobre la elaboración de un estándar de accesibilidad de recursos TIC en el aula; o la propuesta de TADEGa de formular la petición de reforma del documento “Estándares para competencia en TIC para docentes” elaborado por la UNESCO, en el que se omite la accesibilidad y el diseño para todos.
Por último, en el área de nuevos enfoques a viejos temas, advierten sobre la falta de competencias del profesorado en TIC en la Atención a la Diversidad y la Inclusión;  la ausencia de contenidos educativos digitales accesibles; y la utilización de prácticas segregadoras en el aula (en vez de inclusivas) y que curiosamente, hereda el uso de las TIC en la atención a la diversidad.
Sin duda se trata de un documento cuya lectura recomendamos.

Durante los días 14 al 16 de mayo de 2008 se han celebrado en Lorca (Murcia), las III Jornadas Nacionales de TIC y Educación, bajo el lema “Redes Globales y Educación. Web 2.0″.
Ha sido una gran satisfacción poder ver y escuchar en persona a muchos de los expertos cuyos trabajos e investigaciones son referencias obligadas para entender un poco lo que se cuece en este vasto y complejo fenómeno de la tecnología educativa.
Y pese a que toda mi trayectoria profesional está vinculada desde siempre a la tecnología aplicada a la atención a la diversidad, no dejo de asistir a este tipo de eventos porque considero que la tecnología educativa y la tecnología de apoyo en contextos escolares son indisociables.
Es más, mi experiencia mi dice que en aquellos centros donde, con carácter general, no se integran o utilizan las TIC en la práctica docente, difícilmente podrá integrarse o utilizarse en la educación de apoyo o en la diversidad. Y si lo hace, probablemente no se deba a que exista un proyecto de centro consensuado y asumido por toda la Comunidad Educativa, sino porque haya un proyecto individual liderado por un docente que cree que las TIC pueden suponer una importante ayuda para este alumnado.
En cualquier caso, como digo, he disfrutado con las reflexiones de Francesc Pedró, Jesús Salinas, Pere Marqués, Paco Martínez, Francesc Busquets, Aníbal de la Torre, Julio Cabero, Rosabel Roig y Jordi Adell entre otros.
Si añadimos que he coincidido con un buen grupo de gente y buenos amigos (Domingo Méndez, Jose Luis Amat, Salomé Recio, Carmen Sánchez, Manuel Cáceres, Bárbara, Ramón Domenech,…. y tantos otros); y que la organización de las Jornadas ha estado impecable; pues entonces, un 10.
Mis más sinceras felicitaciones y agredicimiento a todo el comité organizador de las Jornadas TICEMUR 2008, especialmente a todo el equipo pedagógico del Centro de Profesores y Recursos de Lorca y a los asesores TIC de la Región de Murcia. Felicidades.

El CEAPAT (Centro Estatal de Autonomía Personal y Ayudas Técnicas) destaca en su portada que AENOR (Asociación Española de Normalización y Certificación) acaba de publicar una nueva norma denominada “Productos de Apoyo para personas con discapacidad: Clasificación y Terminología”.
La noticia señala que el cambio fundamental de esta nueva edición es la sustitución del término “ayudas técnicas” por “Productos de apoyo”, que se definen como: “Cualquier producto (incluyendo dispositivos, equipo, instrumentos, tecnologías y software) fabricado especialmente o disponible en el mercado, para prevenir, compensar, controlar, mitigar o neutralizar deficiencias, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación.”
Además de lo anterior, la norma contiene otros aspectos novedosos: recoge la terminología de la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud, de la Organización Mundial de la Salud, clasificando los productos de apoyo de acuerdo a su función; y reemplaza la antigua clase 21, “Ayudas técnicas para la comunicación, la información y la señalización”, por la nueva clase 22, “Productos de apoyo para la comunicación y la información”.
Pero sin duda, lo más relevante, es el nuevo concepto de “productos de apoyo” en sustitución al de “ayudas técnicas”. Hasta el momento se vienen utilizando varios términos para definir el campo de actuación de la atención tecnológica a las personas con necesidades especiales: ayudas técnicas, tecnología asistiva, tecnología de apoyo, tecnología de la rehabilitación o tecnología de ayuda, entre otras. Pese a que se suelen utilizar indistintamente dichas defi niciones, lo cierto es que cada una de ellas tienen matices que las diferencian.
La anterior norma ISO 9999 definía a las ayudas técnicas como “aquellos productos, instrumentos, equipos o sistemas técnicos fabricados expresamente para ser utilizados por personas con discapacidad y/o mayores; disponibles en el mercado para prevenir, compensar, mitigar o neutralizar una discapacidad”.
La utilización de los conceptos tecnología asistiva, tecnología de apoyo, tecnología de la rehabilitación o tecnología de ayuda, proceden del equivalente anglosajón (EE.UU.) Assistive Technology. En este sentido, Cook & Hussey (1995) definen Assistive Technology como “cualquier artículo, equipo global o parcial, o cualquier sistema adquirido comercialmente o adaptado a una persona, que se usa para aumentar o mejorar capacidades funcionales de individuos con discapacidades, o modificar o instaurar conductas”.
Para Roca y otros (2004), el uso de la denominación Tecnología Asistiva está ganando terreno en Latinoamérica, frente a otros términos castellanos de menor éxito como Tecnología de la Asistencia o Tecnología de la Ayuda; en cambio, Alcantud (2003), considera más adecuado utilizar el término “tecnología de ayuda”, más acorde en castellano que la traducción literal ‘Tecnologia Asistente o Asistiva’, dado que en nuestro idioma tiene connotaciones negativas.
Otro concepto que suele utilizarse en este ámbito es el de tecnología de la rehabilitación, definida como las tecnologías que superan las barreras que impiden la utilización de los servicios e instalaciones generales, o a compensar las limitaciones funcionales específicas para, así, facilitar o posibilitar las actividades de la vida diaria.
Desde otros ámbitos, como el educativo, hemos intentado impulsar el concepto de tecnologías para la diversidad, desde una perspectiva más global y no solo centrada en la tecnología, y en términos de desarrollar capacidades más que en compensar discapacidades.
En cualquier caso, si nos atenemos a la norma, deberíamos empezar a utilizar el nuevo concepto de “productos de apoyo“.

Quiénes visitan a menudo este blog se habrán dado cuenta que hemos empezado 2008 con un par de cambios. El primero de ellos es un ligero toque estético en la cabecera y el pie del blog que apenas se ha notado; pero el segundo tiene un calado más hondo. Me refiero al nombre del blog, que ha pasado de llamarse “Tecnología y Discapacidad” a denominarse “Tecnología y Diversidad”, con el añadido de diversidad educativa, social y personal.
Imagen de niños diversos en el aulaLas razones son varias pero fundamentalmente destaco dos. La primera es que aunque en este blog se abordan preferentemente temas sobre tecnología, discapacidad y necesidades especiales, lo cierto es que tratamos otros muchos asuntos relacionados con la educación en general, las tecnologías, la interculturalidad, etc. Y en segundo lugar, porque el concepto de discapacidad aún tiene connotaciones negativas en nuestro lenguaje.
En un artículo publicado en la revista Comunicación y Pedagogía (nº 219, 2007), decíamos que el lenguaje produce, modifica y orienta nuestras formas de pensar y actuar. Las palabras o términos llevan asociados ideas y conceptos que representan valores culturalmente aceptados; valores que se transmiten en el tiempo utilizando las palabras como vehículo; de modo que “si queremos cambiar ideas o valores no tendremos más remedio que cambiar las palabras que los soportan y le dan vida” (Romañach y Lobato, 2005).
Desde mi punto de vista, uno de los cambios más importantes a nivel conceptual sobre la discapacidad se produce en el año 2001, cuando la OMS aprueba la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) que constituye una revisión de la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM), publicada en 1980. En esta revisión se sustituyen los términos de deficiencia, discapacidad y minusvalía, por los de déficit en el funcionamiento, limitación en la actividad, y restricción en la participación; reservando el concepto de discapacidad, a los aspectos negativos de la interacción entre un individuo con una condición de salud dada y los factores contextuales (Ambientales y personales). En este término, que tiene carácter genérico, se incluye las deficiencias en las funciones y estructuras corporales, limitaciones en la actividad y restricciones en la participación. Lo más destacable es que la discapacidad se entiende como una interacción dinámica entre la condición de salud y los factores contextuales.
En algunos foros, como el de vida independiente, se ha propuesto incluso términos alternativos al de personas con discapacidad, como el de el de mujeres y hombres con diversidad funcional (Romañach y Lobato, 2005). Este término pretende eliminar la negatividad en la definición del colectivo de personas con discapacidad y reforzar su esencia de diversidad. Para Palacios y Romañach (2006), “el término «diversidad funcional» se ajusta a una realidad en la que una persona funciona de manera diferente o diversa de la mayoría de la sociedad. Este término considera la diferencia de la persona y la falta de respeto de las mayorías, que en sus procesos constructivos sociales y de entorno, no tienen en cuenta esa diversidad funcional”.
En el ámbito educativo el concepto de necesidades educativas especiales está ampliamente asumido, aunque en la LOE (Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación) se incluye el concepto de alumnos con necesidades específicas de apoyo educativo para referirse a aquellos que requieren “una atención educativa diferente a la ordinaria, por presentar necesidades educativas especiales, por dificultades específicas de aprendizaje, por sus altas capacidades intelectuales, por haberse incorporado tarde al sistema educativo, o por condiciones personales o de historia escolar” (Art. 71.2.). Desde esta perspectiva, el concepto de necesidades educativas especiales queda restringido al alumnado que “requiera, por un periodo de su escolarización o a lo largo de toda ella, determinados apoyos y atenciones educativas específicas derivadas de discapacidad o trastornos graves de conducta” (Art. 73).
En definitiva, creo que “tecnología y diversidad educativa, social y personal” se ajusta más al contenido y propósito de este blog.