Leo en ELPAIS.com que el Instituto Doheny Eye, de la Universidad de Southern California en Los Ángeles (Estados Unidos), ha presentado los resultados de la implantación de un ojo biónico, llamado Argus, en seis pacientes con retinitis pigmentosa, que les ha permitido recuperar una visión parcial.
El dispositivo consiste en una minúscula cámara de vídeo acoplada a las gafas que descompone las imágenes en una rejilla de 16 píxeles. Estos electrodos reciben las señales de la cámara de modo inalámbrico, y las transmiten directamente al nervio óptico. Desde allí llegan al córtex visual primario, situado junto a la nuca. Aunque su mundo visual sólo tiene una resolución de 16 píxeles les basta para evitar la rama de un árbol cuando van por la calle, o para saber hacia dónde se están moviendo los objetos que tienen delante. Se puede leer la noticia completa desde este enlace.

